domingo, 19 de octubre de 2008

Iríamos a los asaltos juntas, mamá!

Siempre tuve la misma fantasía: que por alguna extraña razón, yo no soy la hija de mi madre, sino su hermana, misteriosamente congelada en el tiempo, nacida en los años 70.
Más que fantasía, en muchas oportunidades era una certeza. Estaba convencida de que yo no podía haber nacido en esta época, y que me gustase Creedence, los Bee Gees, los autos viejos, las sillas esas de metal medio bauhaus, los teles antiguos, los pantalones pata de elefante, y demás sortilegios de ciertas modas pasadas. Yo tendría que haber nacido en la época de los grandes ideales, la época de Sartre y de John Lennon, la época de los asaltos y mi mamá en el secundario.
Porque cada cosa que me comenta yo afirmo: "y por qué ahora no es así?", "oh, pero ahora eso no se puede", "yo quiero vivir así!".
Porque podríamos haber sido dos hermanas Fernández, bastaaante distintas, pero saldríamos a todos lados en el auto del Toto. Porque iríamos a las Mercedarias juntas. ¿Y yo qué estudiaría, si vos estudiaste Biología? ¿Qué hubieran dicho los abuelos? ¡Me pelearía todo el día con la abuela y con el Tata! Me quejaría de machismo y, como hubiera aprendido a manejar a los 15 como vos, me escaparía en el auto? ¿Pelearíamos porque yo pondría Pastoral (discos que compartiríamos con el Fredy) y vos pondrías música comercial? ¿Usaríamos la misma ropa? La abuela, ¿me haría comida vegetariana, o me la tendría que rebuscar yo? ¿Cómo sería no comer carne cuando el Tata compraba tantas pavadas?
¿Sabés qué, mamá? Prefiero quedarme en mi epoca. La tuya fue una edad dorada de recuerdos, pero la mía es única. Porque te tengo a vos para que me cuentes de tus novios y tus salidas, de los recitales populares y de la ropa que te hacía la abuela. Te tengo a vos para hacerme ver que ésta época no es tan fea. Y te tengo a vos para compararme y decidir que nunca me hubiera gustado ser vos, sino compartir con vos, pero que mejor es ser yo acá y tenerte a vos, la Martita gorda hermosa para besarme y cocinarme rico. A vos, que te tengo que compatir a diario y desde hace como 18 años con pibes maleducados y de traje, con pibes que en algún momento fueron "candidatos para mi hija", con algunos salí incluso, con pibes que hoy hasta son compañeros de trabajo, que fueron tus promos más viejitas, y con pibes que hoy los veo y son niños a mis ojos.
Esos también son tus hijos pero como yo y el Franco no tenés! Somos únicos y vos sos la única mamá, aunque tengamos a la "segunda mamá", la abuela Lola. Mi abuelita.
Te quiero así, sin cambios de tiempo ni épocas. Así, con tus manías y tus gritos a la mañana temprano, con tus carteras y zapatos, con tus comidas ricas, con tus miles de apuntes encima, tus exámenes, el auto que alguna vez manejaré, tus consejos y tus historias de salientes y eventos.
Te quiero así mami. Porque me querés como soy, así, sin haber estudiado inglés y sin ser coqueta ni tranquila, así, loca, medio loca, con mis cosas de teatro y mis libros que siempre te sugiero, así, con mis hábitos y mis menúes especiales. Te quiero porque entendés que somos muy distintas, que yo no voy a ser la Susanita que muchas madres quieren, que yo no tengo la cantidad de novios que vos has tenido, que no me gustan ni los ingenieros, ni los médicos, ni los abogados. Vos, que no entendés cómo me gustan más los flaquitos, los músicos y las rastas que una camisa y 24 años y a punto de recibirse.
Te quiero porque somos pares opuestos. Porque respetás mi yoga y mis flores de bach, porque en el fondo te cuesta aceptar que ya no voy a volver a la carne ni a la Iglesia Católica. Porque me visto de maneras que vos no lo harías. Porque escucho Pastoral pero también Elvis.
Te quiero así Martita. Sos una grosa. Y sabé que tenés un museo pendiente, vieja.
Te quiero amiga, porque quiero que no dejemos de ser amigas, con mis rayes y tus opiniones de conservadora, incluso.
Te quiero mami, felíz día!

Y te prometo que es la última. Si, es la última entrada de la semana. Y sí, ya me pongo a estudiar. Y enjuago la ropa, si ma, si.
Si, mami, y también vas a ser siempre esa persona que nos hacés acordar a Marge Simpson. Siempre vas a hablar como ella.

¡FELÍZ DÍA TAMBIÉN A TODAS MIS SEGUDAS MAMÁS, A LAS MADRES DE MIS AMIGAS A SUS MADRES! ¡UN ABRAZO A LA MAMITA PECH Y A TODAS LAS QUE SERÁN (SEREMOS) MADRES ALGUNA VEZ!
¡VAMOS CARAJO QUE LAS MADRES SON LO MÁS!

4 comentarios:

Dr. J dijo...

Hola!

Muy bueno el post sobre tu madre!

A pesar que a veces me enculo con mi vieja cuando me sermonea, la he saludado en su día. Después de todo, con sus virtudes y defectos, ella me hizo lo que soy ahora.

Saludos!!!!!!

// Dadá. // dijo...

Jajaja! Yo sé que la mía no lo va a leer porque ella de computadoras no tiene la menor idea...pero igual hoy me levanté y le dije: "ma, mi regalo no va a ser nada más que algo que sé hacer: te voy a escribir algo." No me jugué tampoco, pero acá fue.
Y si, es así, madre hay una sola. El resto lo dice cada uno de acuerdo a la suya. Jaja.
Un saludo!!

Frank the Crank dijo...

Como encontre un mensajito muy amigable, dije: Bueno, me paso a ver que onda... y me gustó lo que vi... lindo blog, linda música, lindas fotos...
Besos.

Frank the Crank dijo...

:) Ok... me alegro de que te haya gustado mi blog. Pasesé cuando le pinte, no más. Mis puertas estarán abiertas para usted :)